Las arqueas son un grupo de microorganismos que carecen de núcleo y de otros orgánulos celulares, por lo que al principio se estudiaron como procariotas y se clasificaron junto a las bacterias, dentro del reino Monera.
Sin embargo, en 1977 los investigadores Carl Woese y George Fox, estudiando en detalle estos microorganismos, encontraron que las diferencias entre las arqueas y las bacterias eran suficientemente importantes como para poder separar a las arqueas del resto de las bacterias, y propusieron una nueva clasificación de los seres vivos en tres dominios: uno para las bacterias, otro para las arqueas y otro para el resto de organismos, todos ellos con células eucariotas.
Con el tiempo, además, pudieron constatar que las arqueas eran más parecidas a los organismos eucariotas que a las bacterias.
En enero de 2020, la revista Nature publicó la investigación de varios científicos japoneses que consiguieron, por primera vez, aislar, reproducir y observar al microscopio una de las arqueas de Asgard.
Su estudio en los próximos años podría revelar grandes sorpresas sobre el origen de las células eucariotas, ya que en este artículo se propone la idea de que, hace 2.000 millones de años, una arquea similar a las de Asgard podría haber sido la precursora de la célula eucariota, tras engullir e incorporar una bacteria parecida a la mitocondria, con la que estableció una relación de simbiosis.