–¡Eh, chicos! –nos dijo Joaquín, al salir de la escuela–. ¿Y si mañana fuéramos de camping?
–¿Qué es eso de camping? –preguntó Clotario, con el que nos moríamos de risa, porque nunca sabe nada de nada.
–¿El camping? ¡Es fenómeno! –le explicó Joaquín–. Fui el domingo pasado con mis padres y unos amigos suyos. Se va en coche, al campo, muy lejos, y después se busca un bonito rincón cerca de un río, se montan las tiendas, se hace fuego para guisar, se pesca, se baña uno, se duerme en la tienda, hay mosquitos, y cuando se pone a llover, se marcha uno corriendo.
–En mi casa –dijo Majencio– no me dejarán ir a hacer el payaso yo solo al campo. Sobre todo, si hay un río.
–¡No, claro que no! –dijo Joaquín–. Haremos como si fuéramos de camping. ¡Acamparemos en el solar!
René Goscinny. Los amiguetes del pequeño Nicolás